Hemos sondeado a algunos de los socios que amablemente han ofrecido una visión general estimada del porcentaje de aumento de precios de materia prima y su afectación al producto final.

Así nos podemos ilustrar de algunos precios que os resumo aquí:

  • « El canon de vertido a vertedero controlado está suponiendo más de un 20% mas caro desde principios de año.» (María José Lorenzo/Grúas Lorenzo).
  • «La factura de consumo eléctrico está suponiendo un incremento a Embumar de mas del 60% en julio y 65% en Agosto. El packaging más de un 21% y el trasporte mas de un 20% de encarecimiento» (José Vivas).
  • Alberto de “7 grados” nos indica que «El precio de los aparatos de clima en origen esta subiendo un 25% y el material de cobre subidas de hasta el 40%
  • «El plástico en base de confección acumula subidas en el 2021 de mas del 40% y el coste de los fletes navieros, más del 300%.» (Antonio, Recreativos León)
  • Desde hormigones Costa Luz, nos indican que «el coste de aditivos, cemento, y áridos acumulan más de 24 euros al coste por tonelada de hormigón. Aproximadamente un 35%.» (Moisés Portilla)
  • «El acero en bobina que tenía un índice de costo de 485$ en el mercado estándar mundial ayer, día 03 de Octubre marcaba 1.919$ (un escandaloso 395% de incremento en apenas 13 meses).  El acero corrugado más de 30%, la madera más de 30%, el aluminio, más de un 27%……etc.»  Manuel Dominguez (Grupo Belcon) 
  • « A mi me viene bien , la subida de los precios hace que me paguen mejor mis residuos metálicos…»  (José María Lozano / Reciclajes Lozano).

El precio de las materias primas no ha parado de crecer en los últimos meses y parece amenazar la incipiente recuperación económica mundial. Esto nos lleva a hacer una introspección de la opinión mundial e intentar dar un poco de luz a esta situación y respondernos a algunas preguntas

¿Por qué suben los precios de las materias primas? ¿Qué hay detrás de esta subida histórica de los precios? ¿Cuáles pueden ser sus consecuencias?

Intentaremos analizarlo.

En las últimas semanas, el precio de las materias primas no ha dejado de crecer. Si atendemos a los principales indicadores económicos, los cuales persiguen la evolución de los precios de estos bienes esenciales en cualquier economía, podemos observar cómo la fuerte reactivación económica ha disparado la demanda, en tanto en cuanto dispara, con ella, el precio de las materias primas.

Europa, afectada por la crisis de las materias primas, sigue a la espera de una moderación que reduzca los daños de esa dependencia que le caracteriza. Y es que, como sabemos, el mundo se enfrenta a un encarecimiento que amenaza a la rentabilidad de unos empresarios descapitalizados, dicho sea de paso, por los efectos de la pandemia.

¿Cuál es el papel de las materias primas en la economía?

«Es evidente que si las empresas deciden producir más ropa, estas demandarán más algodón a sus proveedores.»

Lo primero que debemos entender es que las materias primas son, ante todo, un factor de producción. Es decir, las materias primas son utilizadas en la fabricación de otros productos, por lo que no es un bien de consumo acabado. Esto significa que su destino no es el consumidor final, sino otros sectores que, a su vez, las transforman en bienes de consumo que, posteriormente, son adquiridos por los consumidores.

Por lo tanto, en ausencia de grandes cambios tecnológicos, podemos decir que la producción de bienes de consumo incide directamente en la demanda de materias primas. Si tomamos como ejemplo la industria textil, es evidente que si las empresas deciden producir más ropa, también demandarán más algodón, a sus proveedores. Pues, como es obvio, esta ropa que se vende en el mercado, previamente, fue generada mediante el uso de una o varias materias primas.

En otras palabras, oferta y demanda, en este caso, son dos caras de la misma moneda. Dado que, atendiendo al ejemplo anterior de la industria textil, la oferta de bienes de consumo suele determinar la demanda de materias primas, como podemos observar.

Por lo tanto, ante esto que comentamos, veamos primero qué está ocurriendo en los bienes de consumo para ver si encontramos alguna explicación a esta subida histórica de los precios.

Una recuperación basada en estímulos

«La combinación de numerosos factores ha dado como resultado una fuerte recuperación de la demanda en muchos sectores, sobre todo ligados al consumo.»

Observemos, en primer lugar, el panorama económico mundial.

Ante una fuerte caída de la actividad en la primera mitad de 2020, los Gobiernos de todo el mundo han optado por impulsar la recuperación económica con políticas económicas expansivas, o lo que conocemos como estímulos. En línea con lo que comentó el Fondo Monetario Internacional (FMI), la respuesta ofrecida por los países ricos, de media, alcanzó cerca del 7% del PIB. Los países han respondido con fuertes respuestas fiscales que, como era de esperar. Han reactivado la demanda con políticas son muy variadas, pudiendo ser tanto fiscales (programas de gasto social, planes de infraestructura, entre otros) como monetarias (ampliando la base monetaria y facilitando el crédito).

Además, tampoco debemos olvidar que muchas familias optaron por recortar su consumo en 2020 y ahora están gastando una parte de lo que han ahorrado. Prueba de ello son las tasas de ahorro, que se dispararon con la pandemia. Ésta experimento su mayor incremento intertrimestral durante el primer trimestre. Sin embargo, dicha tasa alcanzó en el segundo trimestre el 24,6%, lo que representa la mayor proporción de toda la serie histórica, superando al 16,6% registrado en el primer trimestre y anotando un récord en materia de ahorro según los datos publicados por Eurostat.

La combinación de todos estos factores ha dado como resultado una fuerte recuperación de la demanda en muchos sectores, sobre todo ligados al consumo. En Estados Unidos, por ejemplo, las ventas minoristas siguen subiendo y ya superan un 18% el nivel de junio de 2020. En China encontramos una tendencia similar, con un incremento interanual del 12,1%.

De esta manera podemos encontrar un crecimiento generalizado en numerosas industrias, como ocurre en el sector de las tecnologías de la comunicación o la construcción. Incluso en sectores muy castigados por las restricciones aplicadas por los Gobiernos, como el turismo o la hostelería, también vemos signos de recuperación a medida que estas prohibiciones se van relajando.

El rally de las materias primas

«El resultado de lo que comentábamos anteriormente ha sido un incremento del precio de las materias primas, algunas de las cuales destacan especialmente.»

Como podemos observar en la gráfica que se muestran a continuación, que muestra el Bloomberg Commodity Index –un índice utilizado para evaluar el precio generalizado de las materias primas–, el resultado de lo que comentábamos anteriormente, de esa combinación de factores, ha sido un incremento del precio de las materias primas, algunas de las cuales destacan especialmente.

El sector tecnológico, por ejemplo, parece estar presionando al alza los precios del cobre, el aluminio, el níquel, el zinc y el estaño. Por su parte, el repunte de la construcción y algunas industrias puede estar generando un mayor demanda de hierro, madera y plomo.

También podemos observar una evolución creciente en el precio de las fuentes de energía no renovables.

En este sentido, cabe destacar que, si bien las más mencionadas en los medios son el petróleo y el gas natural, el mayor aumento de precios lo ha experimentado el carbón. En un mundo donde todos los Gobiernos presumen de esforzarse por reducir las emisiones de CO2, este hecho puede parecer contradictorio, pero no olvidemos que sobre el carbón han influido factores como el aumento de la demanda china, un verano especialmente caluroso en Europa o el incremento en los precios de los derechos de emisión de CO2.

Algo más moderado es el aumento del precio de los alimentos, aunque esto se debe, en parte, a que la demanda de estos productos no cayó tanto en 2020. Esto significa que al contar con un punto de partida más alto que la energía o los metales, su aumento relativo es menor. Por este motivo no vemos incrementos tan acusados en este sector, más allá de un importante crecimiento en determinados productos como el maíz, el café o la soja.

¿Qué dice la economía clásica al respecto?

«Muchos empresarios temen que la subida de costes suponga una amenaza para la rentabilidad de sus negocios.»

Como es natural, un crecimiento tan generalizado en los precios de las materias primas ha despertado la preocupación de los empresarios en todo el mundo, muchos de los cuales temen que esto se traduzca en un aumento de sus costes. Como suele ocurrir en estos casos, es posible que muchas empresas tengan que elegir entre absorber ese coste adicional, manteniendo los precios y sacrificando su margen de ganancias, o subir los precios para intentar salvar sus beneficios, aún a costa de perder clientes.

Este dilema es aún más problemático para las empresas cuyos proyectos dependen del endeudamiento externo o de planes estatales de estímulo, pues corren el riesgo de que sus costes se disparen por encima de lo presupuestado y la financiación inicial sea insuficiente. Proyectos de infraestructura o de construcción de viviendas, por ejemplo, podrían llegar a encontrarse en esta situación en un futuro no muy lejano, como ya han advertido varios analistas de estos sectores. También son muy numerosos los economistas que advierten de la posibilidad de que este aumento de costes se traduzca automáticamente en un incremento generalizado de todos los precios al consumo. Según su punto de vista, desarrollado por la escuela clásica y ampliamente aceptado hoy en día, los precios se forman sumando los costes de producción al margen de beneficio en cada etapa del proceso productivo. Como es lógico, bajo esta hipótesis, cualquier aumento de costes sería trasladado íntegramente al consumidor a través de una subida de precios equivalente.

Si utilizamos ese enfoque para analizar la situación actual podremos deducir rápidamente que los precios al consumo están subiendo por el aumento del precio de las materias primas. El problema es que no nos ayuda en absoluto a entender por qué las materias primas son cada vez más caras, lo que nos obliga a recurrir a una hipótesis alternativa.

En economía siempre es difícil establecer con total seguridad una relación causal, pero con los datos en la mano parece que la situación desarrollada es plenamente aplicable. La sucesión de eventos que hemos mencionado, así como la sinergia que están demostrando los precios y la producción pueden demostrarlo. Es tan sencillo como conectar los puntos.

¿Qué podemos esperar en el futuro?

«Es evidente que el encarecimiento generalizado de las materias primas corre el riesgo de convertirse en un problema para muchos sectores y en una gran oportunidad para otros.»

Aún más difícil es predecir la evolución de esta tendencia en los precios, especialmente por la variedad de factores que pueden dar lugar a efectos impensados.

Pensemos, por ejemplo, que un retroceso de la situación sanitaria puede dar lugar a medidas restrictivas sobre la economía, lo que podría revertir el ciclo alcista de la producción y los precios. Algo similar podría ocurrir si el consumo crece por debajo de lo previsto y las empresas se ven obligadas a moderar sus planes de expansión.

Por el lado de la oferta también podríamos ver cambios, a pesar de que, a priori, un aumento en el precio de las materias primas genera incentivos para incrementar su producción. El motivo es que muchos recursos naturales solamente pueden ser explotados a un ritmo determinado, el cual, en el mejor de los casos, se puede acelerar a costa de grandes inversiones. Por tanto, es posible que algunas empresas no tengan tiempo de reponer su stock a la misma velocidad a la que dan salida a sus productos, y esto podría mantener los precios altos sin que aumente, y en la misma medida, la producción.

Con todo, se espera que este incremento, como comentan los bancos centrales, sea un incremento transitorio. Los cortes en las cadenas de suministro, el incremento en el precio de los fletes marítimos (70% de la mercancía global se mueve por mar), así como otros factores no mencionados previamente, también inciden en el alza que experimentan las materias primas. Un alza que, como decíamos, podría comenzar a moderarse en los próximos meses, en tanto en cuanto se vayan estabilizando la oferta y la demanda, adaptándose ambas variables a la era postcovid.

En cualquier caso, es evidente que el encarecimiento generalizado de las materias primas corre el riesgo de convertirse en un problema para muchos sectores y en una gran oportunidad para otros. Por este motivo, hoy podemos ver cómo las noticias recogen la preocupación de numerosos empresarios sobre la amenaza que esto supone para la rentabilidad de sus proyectos.

¿Qué hacer? Mi consejo, buscar el gris, aplicar el coste real, tocar el precio lo justo y endeudarte casi nada ….  Una de las tantas paradojas del nuevo tiempo tras la pandemia en el que nos tocara sobrevivir… estés o no estés vacunado.

M. Domínguez.

Extracto de Análisis de Economípedia. F.J.Caballero.

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